Urkullu defiende que el esfuerzo impositivo no recaiga en las clases medias y bajas

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha señalado, en relación a la reforma fiscal, que su Gobierno comparte el objetivo de no hacer recaer el esfuerzo impositivo en las clases medias...
Urkullu pleno

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha señalado, en relación a la reforma fiscal, que su Gobierno comparte el objetivo de no hacer recaer el esfuerzo impositivo en las clases medias y bajas.

Urkullu ha respondido así durante el pleno de control que hoy celebra la Cámara de Vitoria a una pregunta del presidente del PP vasco y parlamentario, Alfonso Alonso, quien ha reclamado al lehendakari que fije con claridad el rumbo de la política fiscal del Gobierno autonómico.

Alonso ha aludido a las “contradicciones” en torno a los objetivos de esa reforma fiscal que se están dando en el seno del PNV y ha recordado que el consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, ha abogado por una reforma fiscal de fondo y estructural, mientras que las tres diputaciones, gobernadas por su partido y el PSE, solo contemplan ajustes del actual sistema.

Urkullu ha reconocido, en relación al IRPF, que hasta el momento se ha producido un aumento de la recaudación y de la progresividad del impuesto por lo que no ha considerado necesario que el esfuerzo impositivo recaiga sobre las clases medias y bajas.

En relación al Impuesto de Sociedades, Urkullu ha recordado a Alonso, que apuesta por una bajada de este tipo, que la reforma de este impuesto no ha perjudicado la competitividad del tejido empresarial y ha trasladado un mensaje de “certidumbre”.

Ha precisado, en relación al Impuesto de Sociedades, que “una cosa es el tipo nominal y otra el impuesto efectivo abonado tras las deducciones fiscales que incentivan las inversiones, la innovación y la creación de empleo”, pero no ha aclarado si su Gobierno apuesta por incrementarlo o bajarlo.

“Estamos planteando la adopción de medidas que actualicen y mejoren la normativa en vigor y profundicen nuestro compromiso contra el fraude y la elusión fiscal” para consolidar la reactivación económica y el empleo, y garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos, ha señalado.

Ha apostado además por continuar disminuyendo el fraude fiscal mediante la revisión del actual sistema de sanciones.

“Es posible mantener los incentivos para mejorar competitividad, recaudar lo suficiente para garantizar el bienestar social y seguir disminuyendo fraude fiscal”, ha subrayado.

Tanto en su respuesta a Alonso como a la parlamentaria de EH Bildu Leire Pinado, quien le ha preguntado sobre el mismo asunto, Urkullu ha reiterado que será el Órgano de Coordinación Tributaria, en el que participan el Gobierno Vasco y las diputaciones, el que fijará una postura sobre la reforma fiscal que se espera que entre en vigor en 2018 después de que se apruebe por las tres juntas generales.

Antes de este trámite, ha recordado que es necesario analizar en profundidad el sistema fiscal en vigor desde 2013 y ha incidido en varias ocasiones en que el fin de la reforma es proporcionar certidumbre tanto para las familias como para las empresas para mantener su competitividad y al mismo tiempo garantizar los servicios públicos.

Todo ello desde el “consenso” con los partidos e instituciones, ha recalcado, tras pedir a las formaciones políticas que no conviertan este tema en un “arma arrojadiza”.

Alonso ha advertido al lehendakari de que no se puede elevar la presión fiscal a las familias ni apretar más a las empresas y ha recordado el pacto presupuestario firmado entre el Gobierno Vasco y el PP que señala que “en ningún caso” se aumentará la presión fiscal a las rentas medias y bajas, que especifica además que la reforma no afectará a la competitividad de las empresas.

Por su parte, Leire Pinedo ha lamentado que Urkullu no haya aclarado su opinión sobre el Impuesto de Sociedades después de que tanto el PP como la patronal Confebask, de la que ha dicho que tiene “mucho morro”, hayan reclamado la bajada de este impuesto y el de Patrimonio.

Durante el pleno de control también el parlamentario de Elkarrekin Podemos Julen Bollain ha cuestionado al consejero Azpiazu sobre si considera o no necesario aumentar la presión fiscal del Impuesto de Sociedades dado que, según ha opinado, hay margen para subirlo.

El consejero no ha querido pronunciarse en torno al futuro de este impuesto hasta que concluya el análisis de la reforma fiscal en vigor y se ha limitado a decir que las empresas “saben que cuentan y contarán con el apoyo del Gobierno Vasco”.

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