La tormenta que nunca cesa (Un artículo de Pedro Luis Uriarte)

La verdad es que esto de dedicarme a difundir y defender el Concierto y el sistema de Cupo, es agotador. No hay día en que no haya noticia a...
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La verdad es que esto de dedicarme a difundir y defender el Concierto y el sistema de Cupo, es agotador. No hay día en que no haya noticia a comentar, unas buenas y otras malas.

Empecemos por una buena: la Comisión Mixta del Concierto, integrada por representantes del Estado y de Euskadi, ha aprobado formalmente los acuerdos sobre liquidación del Cupo del decenio anterior a los que llegaron Cristóbal Montoro y Pedro Azpiazu.

No sé si se me ha escapado un suspiro de alivio, porque después de las descalificaciones, mentiras, exageraciones, rasgado de vestiduras diversas y sobreactuaciones que hemos padecido, en algún momento ha dado la sensación de que estábamos ante un cataclismo universal (el virus ese que ha infectado centenares de miles de ordenadores en más de cien países habrá palidecido de envidia).

Otra noticia positiva es que el Presidente de la Generalitat Valenciana, el socialista Ximo Puig haya reconocido, en su visita a Euskadi algo obvio, pero que o se olvida o se rechaza: que el Concierto no es un privilegio. ¡Aleluya!

Pero como ya sabemos que la alegría dura poco en casa del pobre, vamos con una de esas sobreactuaciones que a uno, quizá por ser cándido, le llenan de estupor. Un catedrático de Hacienda, de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que es tan pertinaz como la lluvia en sus posiciones anti-Concierto, ha tomado una decisión heroica (supongo que tras haber rechazado la opción del harakiri, el corte de las venas con hacha o quemarse a lo bonzo): dimitir de la comisión técnica que debía sentar las bases del nuevo modelo de financiación de las quince sufridas Comunidades Autónomas de régimen común que padecen de un sistema “opaco” (Cristóbal Montoro), “satánico” (Cristina Cifuentes), “injusto” (Inés Arrimadas), “difícil de entender” (Cristóbal Montoro, de nuevo) y “el peor problema de España” (Jose Manuel García-Margallo). Pero no lo ha hecho en protesta de todo ello, sino por el acuerdo de liquidación del Cupo al que he hecho referencia al principio. ¡Increíble, pero cierto!

Y es que estamos ante algo terrible: se le van a devolver al depredador País Vasco nada menos que 1.400 millones de euros pagados de más, y eso se va a hacer en cómodos plazos, a lo largo de cinco largos años.

Otro iluminado (lo digo en el mejor de los sentidos) acusa a los pérfidos y astutísimos vascos de engañar a todos los políticos y funcionarios del Estado (en otras palabras, acusándoles indirectamente de ineptos y/o prevaricadores) y, como consecuencia, pagar todos los años 2.500 millones de euros menos de lo debido y con ello desestabilizar a las Comunidades Autónomas que no disfruten de ese privilegio intolerable llamado Concierto.

¿Hacemos cuentas? Pues si estás dispuesto a ello, ahí van algunos datos:

En el periodo del 1 de enero de 2012 al 30 de junio de 2017, el Estado habrá realizado préstamos a estas Comunidades a bajo o nulo tipo de interés (con lo que se han ahorrado entre 7.000 y 10.000 millones de intereses) por valor de 216.380 millones de euros. A las dos Comunidades con Concierto/Convenio no les han prestado ni un solo euro.

Elevando los citados 2.500 millones anuales a ese mismo periodo de tiempo, estaríamos hablando de 13.750 millones, lo que representa un 6,35% sobre los 216.380 millones de Euros. Y si comparamos esos 13.750 millones con los 968.580 de deuda del Estado, significaría un 1,42%.

Por lo tanto, aunque los 2.500 millones fuera verdad (que no lo es, para que te quede claro) el impacto sobre las finanzas de las Comunidades sin Concierto sería mínimo.

Por lo tanto, menos exageraciones, histrionismos, sobreactuaciones y descalificaciones. La metodología actual de Cupo está vigente desde 1981 y ha pasado por todo tipo de coyunturas parlamentarias, gobiernos de uno u otro signo e implacables Ministros de Hacienda. Y si es cierto el dicho de que “algo tendrá el agua, cuando la bendicen”, el Cupo ha sido bendecido en seis Leyes que han aprobado las Cortes Generales en ese periodo de tiempo, con un número abrumador de votos a favor.

Por lo tanto, señores críticos del Concierto, por favor mantengan la calma y la serenidad porque estamos hastiados y asqueados de tanto ruido que no nos merecemos.

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#OrainEkonomia#OrainOpiniónEl Concierto Económico vasco: Una visión personal

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